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Definición: inteligencia emocional
y pensamiento constructivo
Centro de psicología Cepvi
Cada persona tiene su propio modo de pensar para
interpretar el mundo que le rodea y tratar de manejarse en él del
mejor modo posible. Generalmente, todos buscamos sentirnos bien con nosotros
mismos y los demás y lograr las metas y objetivos que nos proponemos
en nuestras vidas. Para ello utilizamos dos sistemas de pensamiento: el
racional y el experiencial.
El sistema racional funciona siguiendo reglas establecidas,
es lento, consciente, analítico, lógico. Es el que utilizamos,
por ejemplo, para hacer un cálculo matemático. Para medirlo
se utilizan los test de inteligencia tradicionales (los que miden el CI).
El sistema experiencial se basa en la experiencia vivida, es automático,
preconsciente, rápido, fácil y está relacionado con
las emociones y la personalidad. La inteligencia experiencial se basa
en aquellos pensamientos que aparecen en nuestra mente de manera automática
ante cualquier acontecimiento de nuestra vida, y en modos más generales
de ver el mundo, a nosotros mismos y a los demás, aprendidos desde
la infancia y a lo largo de nuestras vidas y experiencias y que forman
parte de nuestra forma de ser. Por ejemplo: "Pienso que no se puede
confiar en nadie" o "Pienso que en el fondo todo el mundo es
bueno".
Estos pensamientos pueden ser constructivos o destructivos.
Son constructivos cuando nos ayudan a lograr nuestras metas y evitar la
perturbación emocional, y son destructivos en el caso contrario.
Por ejemplo, si alguien piensa que no controla su vida, que es una marioneta
del destino y que éste no le depara nada bueno, hay muchas probabilidades
de que frustre sus propias metas y su felicidad y que acabe teniendo algún
tipo de perturbación emocional, como depresión. Quien piensa
que nada malo puede pasarle y que los problemas al final se arreglan solos
sin hacer nada, es muy probable que acabe teniendo dificultades al ver
las cosas de un modo tan poco realista.
Para medir el pensamiento constructivo/destructivo utilizamos un test
que evalúa 21 aspectos distintos de la forma de pensar de las personas,
como pensamiento positivo, capacidad para sobreponerse, extremismo, creencias
irracionales, tolerancia a la frustración, pensamiento estereotipado,
etc.
Pensamiento constructivo e inteligencia emocional
El pensamiento constructivo está relacionado con la inteligencia
emocional que se define como "la capacidad para percibir las emociones,
acceder a ellas y generarlas para ayudar al pensamiento, comprenderlas
y regularlas de forma reflexiva para que promuevan el crecimiento intelectual
y emocional".
Las características de la inteligencia emocional son las
siguientes:
1. Capacidad para identificar emociones (saber qué estamos
sintiendo y qué sienten los demás) y expresarlas.
2. Utilizar las emociones para razonar y tomar decisiones (por ejemplo,
tener en cuenta los sentimientos de los demás antes de hacer algo;
ser capaces de renunciar a algo que deseamos por el bien de nuestra familia;
elegir entre dos alternativas que, desde un punto de vista exclusivamente
racional, son idénticas, basándonos en nuestros gustos,
etc).
3. Capacidad para comprender las emociones: ¿Por qué me
siento así? ¿Por qué esa persona se siente así?
¿Qué sentiría yo o los demás en tal situación?
4. Manejar las emociones: estar abiertos a las emociones tanto positivas
como negativas, aprender de ellas, moderar las emociones negativas e incrementar
las positivas sin reprimirlas ni exagerarlas.
Inteligencia social e inteligencia práctica
Además de ser la base de la inteligencia emocional, el
pensamiento constructivo también está relacionado con la
inteligencia social, (aquella que nos permite relacionarnos con los demás
de un modo efectivo, solucionar problemas interpersonales de manera adecuada
y tener relaciones satisfactorias) y con la inteligencia práctica,
que nos permite solucionar con eficacia los distintos problemas que surgen
en la vida diaria. Por ejemplo, si una persona piensa "no voy a ser
capaz de terminar esto a tiempo y me van a despedir del trabajo",
es muy probable que sienta una ansiedad que le impida concentrarse en
el trabajo y aprovechar el tiempo al máximo. Por el contrario,
si piensa que puede lograrlo, que es mejor no preocuparse pensando en
todo lo malo que podría suceder y busca formas efectivas de hacer
su tarea en el plazo de tiempo que tiene (dejando de lado aspectos menos
importantes, resumiendo, yendo a lo esencial, etc), tendrá más
posibilidades de tener éxito.
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